
Verano
Tiempo de cosecha
La comarca ha sido siempre cerealista. El solsticio marcaba el punto álgido de las cosechas; hoy la segadora hace en una tarde lo que antes costaba semanas.

El verano es la estación del año que, astronómicamente, empieza en el solsticio de verano —este año ha sido el 21 de junio de 2015— y termina en el equinoccio de otoño.
Para muchas culturas no era solo una excusa para festejar o rezar: se trataba de algo esencial para su existencia. Asociado con la agricultura, el solsticio de verano era un recordatorio de que las cosechas habían llegado a su punto álgido.
Esta comarca ha sido y es mayoritariamente cerealista. Con las lluvias de la primavera, la cosecha de cereales está más o menos adelantada. Nada tiene que ver la forma de hacer la recolección ahora con cómo se hacía no hace muchos años, cuando el trabajo manual era muy duro y la temporada empezaba en junio o julio.
Aunque los cereales siguen siendo importantes y necesarios —tanto el trigo como la cebada y el centeno—, ahora solo se cultivan en campos grandes, de fácil acceso para las máquinas cosechadoras.
También se cosechan diferentes plantas aromáticas, de las que se aprovechan los extractos de aceites que comercializa una cooperativa, con los que se ayuda a la economía de esta tierra, dura por el clima y con abundante sequía, salvo las tormentas de verano, que a veces causan destrozos.







Más en La rambla
Ver toda la secciónEl paraje natural
Verde, grises y ocres
Dónde está la rambla, cómo se formaron la Roca Parda y la Roca Roja, y por qué el paisaje cambia por completo cuando llueve.
Paredes y refugios de piedra seca
Los márgenes y las barracas que los hombres de esta tierra levantaron con la única materia prima que tenían a mano, la piedra, y que hoy forman parte del paisaje.
Primavera
El primer verdor
Despiertan las plantas que han hibernado, los almendros cubren los campos de blanco y rosa, y cada pocos días cambia el colorido.


