
Libélulas
Odonatos
Reflejos metálicos, alas iridiscentes y un vuelo de helicóptero. Viven en los tolls que deja la lluvia en la rambla.

Las libélulas son insectos que en época estival nos obsequian con los espléndidos reflejos metálicos de sus cuerpos y la delicadeza de sus alas iridiscentes. Su hábitat natural se encuentra en las cercanías de lagos, ríos, charcos y tierras pantanosas; sus larvas y ninfas son acuáticas. Son grandes, pero a causa de su vuelo las confundimos con los caballitos del diablo, de menor tamaño.
Caballitos del diablo

Las alas anteriores de las libélulas son mayores que las posteriores; los caballitos del diablo tienen ambos pares del mismo tamaño. Los ojos de las libélulas son extraordinariamente grandes, compuestos de muchas facetas, y tienden a extenderse por encima de la cabeza; los de los caballitos del diablo parecen sentados sobre unos resaltes. Cuando reposan, las libélulas tienen las alas extendidas, y los caballitos las tienen plegadas, en sentido vertical al soporte donde están posados.

El vuelo de las libélulas es sorprendente: a veces como un helicóptero, hacia atrás, en línea recta, hacia abajo y hacia los lados, con elegancia y gracia, como un bailarín.
En estos insectos las ceremonias nupciales son muy singulares: parecen competiciones, en las que el macho precede siempre a la hembra y se aferra a ella por el dorso con las pinzas.
Estas fotografías están hechas en la Rambla Celumbres. Cuando llueve en cantidad por la Roca Parda y la Roca Roja, el agua pronto se filtra y alimenta las capas freáticas más profundas, pero siempre quedan tolls, agua estancada, durante unos días. En ese espacio habitan las libélulas durante un tiempo.


Libelloides
Los Libelloides, parecidos a las libélulas aunque en realidad son neurópteros, también frecuentan la rambla.



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